viernes, 3 de febrero de 2017

Los jóvenes festejan el 25 de Mayo en el boliche


FullSizeRender (1).jpg
                                    Boliche Hanna en Av. Cabildo

 En el 25 de mayo y los adolescentes de Buenos Aires no se quedaron atrás. Los boliches de la noche porteña y bonaerense abrieron con la propuesta de “cortar la semana y pasarla bien” como lo suelen hacer para este tipo de fechas. La movida fue grande, aunque no fue lo que se esperaba.

 No importa cual sea el clima, ni que día caiga, ellos eligen cada vez más pasar los fines de semana y feriados en las discotecas. Empiezan con las previas en sus casas, donde se juntan a tomar algo y después van al boliche de preferencia en taxi o autos particulares. Los más fiesteros, viajan desde donde estén hasta Capital solo para conseguir esas horas de diversión y este año no fue la excepción.

IMG_2388[1].JPGEn esta noche si hay movida, a pesar de que el ambiente sea más tranquilo, está bastante lleno. Casi que no puedo bailar cómoda!”, comentó Jimena Gottert,(19), estudiante de Administración de Empresas en la UBA. Ella y sus amigas decidieron tomarse el feriado para salir a “La Casita” en Panamericana KM 46, Escobar. “Primero hicimos previa en mi casa, en Benavidez y después nos vinimos para el boliche.Me gusta venir acá porque no tengo que viajar tanto como cuando vamos a Capital y no hay  menores. Normalmente en los feriados suelen salir muchos y terminan clausurando a veces el boliche por eso”.




Foto: (De izquierda a derecha) Camila, Luciana, Micaela y Jimena en su casa, al momento de la previa.

Por Belgrano, también se vio gente haciendo colas largas para entrar a los clubes. Kasim Di Pilato, RRPP del boliche Hanna aseveró: “Si sos bolichero siempre vas a querer salir, más un feriado de los que caen en mitad de semana. Los tranquilos o que andan con exámenes, se quedan en casa o van al desfile festivo, pero en general somos bastantes los que seguimos la fiesta”.
Una publicación compartida de Hanna By Velvet (@hannabyvelvet) el


Sin embargo, por el lado de Palermo, sucedió algo distinto: “Hubo más fiestas en casas y previas eternas de lo normal y eso que los feriados suele haber el doble de gente”, confirmó María Robba, estudiante de Recursos Humanos en UADE(Universidad Argentina de la Empresa) quien destacó los espacios vacíos en el VIP del boliche L’ARC como anormal. Y agregó:  "Además, hoy revisaron bastante los documentos en la entrada así que supongo que había muchos pendejos. Me preguntaron nombre, apellido, dirección y nunca lo hacen. Todavía no entiendo para qué se gastan en venir si saben que no van a pasar en boliches como estos que son para más 21.  No fue un feriado normal”.


María y sus amigas en el VIP
Para cerrar la noche, los jóvenes optaron por comer en el Mcdonald's o estación de servicio cercana a hacer el bajón, infaltable para una buena salida. Cuando terminan, cada uno vuelve a su casa, donde les espera una larga siesta.